-Padre, he pecado
-Qué hiciste?
-Robé
-Estás arrepentido?
-Si
-Estas perdonado entonces, ahora para limpiar tu...
-Yo no le pedí perdón. Usted no es nadie para perdonarme, o juzgarme, o no. Yo vine a confesarme, no a pedir perdón por mis actos. El único que va a pagar por mis pecados soy yo, y ni usted ni nadie puede "limpiarme". Gordo violín.
jajaja, le decía eso
ResponderEliminarQue hermoso para poner en práctica y ver la cara del cura.
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